viernes, 19 de diciembre de 2014

Lista provisional de participantes en el sorteo de "Los tres círculos de plata"







Hoy a las 12 de la noche termina el plazo para apuntarse al sorteo de 1 ejemplar de "Los tres círculos de plata". Ésta es la lista provisional de participantes que, si se apunta alguien más, se verá ampliada:

1.- Yakoytroy: 4 puntos, del 1 al 4
2.- Maribel (Blog de Vanedis): 6 puntos, del 5 al 10
3.- Martiti: 1 punto, el 11
4.- Emma: 16 puntos, del 12 al 27
5.- Ana Mª García: 2 puntos, del 28 al 29
6.- Kekuko Manualidades: 6 puntos, del 30 al 35
7.- Neftis: 1 punto, el 36
8.- Chus Dae: 3 puntos, del 37 al 39
9.- kekika: 13 puntos, del 40 al 52
10.- Isa-janis: 1 punto, el 53
11.- Marta: 17 puntos, del 53 al 70
12.- Isabel Macías: 7 puntos, del 71 al 77
13.- Shorby: 2 puntos, del 78 al 79
14.- Lexa: 1 punto, el 80
15.- Lunilla: 14 puntos, del 81 al 94
16.- Nerea González: 3 puntos, del 95 al 97
17.- Lidia:; 17 puntos, del 98 al 114
18.- noly: 3 puntos, del 115 al 117
19.- Marta Rodicio: 16 puntos, del 118 al 133
20.- Angela León: 17 puntos, del 134 al 150
21.- Tamara López: 2 puntos, del 151 al 152
22.- nosolo leo: 6 puntos, del 153 al 158
23.- Rocío Gu: 1 punto, el 159
24.- Yurika: 4 puntos, del 160 al 163
25.- Déborah F. Muñoz: 14 puntos, del 164 al 177
26.- MonTse: 6 puntos, del 178 al 183
27.- Rocío Bazán: 4 puntos, del 184 al 187
28.- Isa Martínez: 6 `puntos, del 188 al 193
29.- Libros Eris: 14 puntos, del 194 al 207
30.- K: 6 puntos, del 208 al 213
31.- MDolores: 17 puntos, del 214 al 230
32.- Bambú: 4 puntos, del 231 al 234
33.- Ximena Pinto: 13 puntos, del 235 al 247
34.- maría lópez iglesias: 1 punto, el 248
35.- Aye Swiftie: 1 punto, el 249
36.- Espe: 5 puntos, del 250 al 254
37.- MyuMyu: 17 puntos, del 255 al 271


Incidencias: Carina, lo siento pero es nacional

Si veis algún error, avisadme a lo largo de hoy o mañana. El domingo sabremos quién es el ganador. ¡Suerte!

jueves, 18 de diciembre de 2014

Sorteo de un ejemplar en papel de "Hijos de Atenea" de Mercedes Pinto Maldonado

Gracias a la amabilidad de la gran escritora Mercedes Pinto Maldonado, os traigo hoy un nuevo sorteo. Espero que os guste

Se trata de "Hijos de Atenea", su última novela. Una novela de aventuras y de amistad, en un escenario tan exótico como Angola y, además, dentro de un marco histórico. La autora que nos emocionó con libros como "Maldita" , "La última vuelta del scaife" , "El fotógrafo de paisajes" o "Pretérito imperfecto", promete volver a entretenernos y enternecernos con su última apuesta.

Además, el ganador tendrá el privilegio de tener el libro en papel y, si así lo desea, dedicado por la autora.


 




Sinopsis


En la Angola de 1855 nace Bahati Pasolargo, un bosquimano educado en la sabana por un misionero jesuita heterodoxo. El legado de sabiduría recibido de su amado maestro durante la infancia lo convertirá en un nativo con una formación excepcional en el África austral. Sus conocimientos comenzarán a dar fruto en la travesía que hará como esclavo en 1870 en el último barco negrero que llegó a La Habana. En la bodega del buque, en la situación más hostil e inhumana imaginable, nacerá Ojosdeagua, un niño que desde su nacimiento será el eje de la existencia del joven san. Ya en Cuba, siendo parte de las posesiones de un amo singular, el vínculo afectivo entre el muchacho y el niño forjará el destino de ambos. 
La vida de los dos protagonistas encarna un gran paso en nuestra historia. Ellos, como los últimos esclavos vendidos bajo la legalidad y convencidos de que el conocimiento es la llave de la libertad, cierran una puerta que nunca debió abrirse. Bahati y Ojosdeagua representan la lucha y la superación desde la perspectiva de la sabiduría. Son Hijos de Atenea. 
Otras obras de la autora: los best-sellers en España, Francia y Alemania Maldita y Pretérito imperfecto, ambas novelas trágico románticas, La última vuelta del scaife, género histórico, El talento de Nano, para niños de ocho a doce años, y El fotógrafo de paisajes, novela negra. 

 Bases del sorteo 

.- Se sortea 1 ejemplar en papel de "Hijos de Atenea" , de Mercedes Pinto Maldonado

.- El único requisito obligatorio es ser seguidor del blog y dejar un comentario diciendo "Quiero participar en el sorteo de Hijos de Atenea". Por hacerlo tendréis un punto. 

Pero, además, podéis conseguir un montón de puntos extra:

.- Si anunciáis el sorteo mediante un post en vuestro blog: 10 puntos

.- Si ponéis el banner: 3 puntos



.- Si lo anunciáis en Facebook con un post que contenga el siguiente mensaje "Quiero ganar "Hijos de Atenea", gracias a Libros que hay que leer y Mercedes Pinto M (+el enlace a este post), tendréis otro punto.

.- Si seguís en Facebook la página del blog, tendréis otro punto

.- Si anunciáis el sorteo en Twitter, citándonos a Mercedes (@MercedesPintoM) (@LAKYlibros), con enlace a este post: 1 punto.

.- Si seguís a Mercedes en Twitter, otro punto

.- El sorteo empieza hoy y termina el viernes 9 de enero. El domingo 11 sabremos quién es el ganador.

.- Será la propia autora quien enviará el ejemplar por lo que, si el ganador lo desea, podrá estar dedicado a su nombre 

¿Os apetece?

"Yo fui a EGB 2" - Javier Ikaz y Jorge Díaz

En noviembre del año pasado, Plaza y Janés publicó, con notable éxito, “Yo fui a EGB”, un libro para nostálgicos de los 80 que disfruté como una enana. Gustó tanto que, justo un año después, ha publicado “Yo fui a EGB 2” que, como podéis imaginar, sigue la estela del primero y, obviamente, he disfrutado de la misma manera.
Como en la anterior ocasión es un libro que recomiendo, desde ya, como regalo perfecto para estas Navidades o para el amigo invisible al que tanto se suele “jugar” en algunas empresas o cuadrillas de amigos ( porque es un buen regalo, incluso, para quienes no suelen leer).
Éstas son mis impresiones

JAVIER IKAZ

Nació siendo aún muy pequeño, concretamente un abril de 1978, pero con la total convicción de que no le gustaría ir a clase. Cuando llegó el momento de ponerse la bata y acarrear una pesada mochila descubrió que aquello tampoco estaba tan mal, a pesar de las matemáticas. Hizo muchos amigos de los que se alejaba cuando se ponían a jugar al fútbol, ocasión que aprovechaba para leer y escribir. De hecho la afición la mantiene y le ha permitido publicar varios libros, y gracias a su cinefilia ha dirigido numerosos cortometrajes y un documental. No era mal estudiante y mucho menos bueno, pero finalmente acabó con el libro de escolaridad en un cajón del mueble del salón, junto a un montón de cartas del banco sin abrir, y con un título de informático sin ejercer.
Desde bien joven desarrolló un oído musical nefasto, a pesar de tener la casa llena de cassettes de todo tipo. Una vez se encontró una moneda de cien pesetas en la calle y descubrió que la vida merece la pena. Desde entonces lee y escribe como si no hubiese mañana. A veces hasta de manera profesional.

JORGE DÍAZ

Nació en Bilbao en abril de 1971 y hubiera pasado totalmente desapercibido durante los ocho años de su EGB de no ser por aquellos cuadernos de matemáticas en los que utilizaba la regla hasta para hacer el símbolo "más" y aquella dichosa canción que un profe les mandó inventar y que a punto estuvo de convertirse en el himno del colegio. Siempre suspendía gimnasia, calcaba los dibujos y se ponía rojo como un tomate cuando tenía que hablar en público, ¡imaginaos cuando tuvo que pasar por todas las clases cantando su canción!
Se aficionó a llegar tarde por las mañanas y enseguida descubrió que el pasillo no era ningún castigo. No ganó ni una sola medalla, pero sí un montón de amigos que todavía conserva y a los que sigue llamando por su mote del cole.
De la universidad salió con un título en Ciencias de la Información (Publicidad) que le permitió trabajar como creativo en varias agencias de publicidad hasta que hace un par de años decidió montar la suya propia, Pentsaleku, ese lugar al que mandan a los niños a pensar cuando se portan mal. Además de diseñar, bloguea y, durante los últimos ocho años, ha escrito en un montón de publicaciones hasta hacer de los blogs su profesión y conseguir hablar de música sin necesidad de tener que cantar. Hace muy poco descubrió que ya no se pone colorado.

Argumento

Un nuevo volumen del fenómeno de internet que arrasa en redes sociales y librerías. Más nostalgia, más recuerdos, más ilustraciones, más sorpresas en la segunda parte del libro de no ficción más vendido del momento.
De la colonia Chispas a Arconada, del betamax al Spectrum, del bote de Pralin al primo de Zumosol, de AC/DC a Hombres G, del conejito de Duracell a Mr. Proper, de CandyCandy al Un dos tres... , el fenómeno que nos ha trasladado a la mejor época de nuestra vida regresa ahora con más recuerdos, más ilustraciones y más sorpresas.
Después de que Jorge y Javi, los creadores de Yo fui a EGB, auparan la «egbmanía» al puesto más alto de ventas y lo convirtieran en el libro más vendido del año, ahora regresan para acompañarnos en un nuevo viaje por todo aquello que hizo que los años 70, los 80 y los 90 permanezcan todavía en nuestra memoria.
Sobresaliente para un fenómeno único que, tras revolucionar las redes sociales con sus 800.000 seguidores en facebook y su blog, no acepta imitaciones y merece matrícula de honor.

El Cococrash, la Nancy, los marcianitos, el Mimosín, el Exin Castillos, las colecciones de cromos, el Tente, el gotelé, Tino Casal o Los Fraguel, el nuevo libro de Yo fui a EGB viene cargado de novedades en torno a la música, el cine, la televisión, la comida, el deporte, la tecnología, el mobiliario o las fiestas.
Con muchas más anécdotas, curiosidades y fotografías, si tú también fuiste a EGB, ¿a qué esperas para volver a clase?
Incluye adhesivos y el juego de mesa exclusivo YO FUI A EGB.

Datos técnicos

Título: “Yo fui a EGB 2”
Autores: Javier Ikaz y Jorge Díaz
Editorial: Plaza y Janés
Edición: tapa dura
Precio: 18,90 euros
Editado en noviembre de 2014 
ISBN 9788401343025


Impresiones

Es éste un libro que, como el anterior, va que ni pintado para quienes cursamos, en su día, la famosa EGB. Hoy denostada por muchos pero, qué queréis que os diga, a mí en cuanto sistema educativo en muchas cosas me gusta más que el actual y, en cuanto a lo demás, no sé si cualquier tiempo pasado fue mejor, pero qué ilusión hace recordar cosas que en muchos casos tenía olvidadas.
La EGB –o Educación General Básica-. Fue el sistema educativo que rigió en España desde 1970 hasta 1990. 20 añitos nada más y nada menos. A mí me pilló de pleno, pues nací en el año 1970 y empecé la Universidad en 1988. Fue instaurada por la Ley General de Educación de 1970 y constaba de 8 cursos: de primero a octavo de EGB (lo que hoy conoceríamos como Primaria más otros dos años). La empezábamos con seis años y la terminábamos con catorce. Si aprobabas octavo, obtenías el Graduado escolar y, normalmente, pasabas a BUP y luego COU o, si no, a FP
La EGB estuvo en vigor hasta que en 1990 fue sustituida por la LOGSE (que instauró la ESO) y ésta, por lo que parece, va a ser sustituida pronto.
Dada la prolongada vigencia de la ley, los nacidos en los años sesenta, setenta y ochenta, la hemos vivido –o sufrido, quién sabe, cada uno según su propia experiencia-.

Pero este libro no habla sólo del colegio, faltaría más. Con la excusa de la EGB hace un divertido repaso a muchas de las cosas que vivimos siendo niños. 
El libro tiene su origen en una página en Facebook que se creó con el objeto de poner en común esos recuerdos de nuestra infancia, programas de televisión, juegos, forma de vestir, fotos… Tuvo un éxito tremendo; en nada, ya superaba el medio millón de fans. Posteriormente, hubo un blog que ganó los premios Mejor Blog Personal y Mejor Blog del Público en los Premios Bitácoras, y Mejor Blog Personal y Mejor Blog del Año en los Premios 20Blogs.
Empezando por lo que se ve a primera vista: su estética. Plaza y Janés, de nuevo, nos viene a sorprender con una portada y una edición que entran por los ojos. Es un libro de tapa dura que recuerda un tanto a esos cuadernillos escolares de cuadraditos. El título, está escrito (a mano) con letras mayúsculas, pintadas por dentro, como si lo hubiera hecho un escolar. Y, como solíamos (y suelen hacer) los escolares, alrededor hay dibujitos que, quizás, yo misma podría hacer hecho cuando cursaba la EGB (si hubiera sido buena dibujante, que no era el caso). Podemos ver, así, un dibujo de Heidi, la bruja avería, David el gnomo y los comecocos. En la parte de atrás, hay otros dibujos como John Travolta y Olivia Newton John bailando en Grease, Mr potato o la famosa calabaza del 1, 2, 3.
El interior está igualmente cuidado. Con hojas de calidad, fotos muy evocadoras y el texto que la acompaña, que muchas veces me ha hecho dibujar una gran sonrisa en mi cara.
En el interior vemos un montón de fotos (fotos personales de seguidores de los autores en las redes que las han cedido muy amablemente), diferentes tipografías, letras y colores, que hacen de él un libro para ser hojeado y ojeado: sí, tanto para pasar hojas y leer una frase aquí y otra allá como para, simplemente, echarle un vistazo.
El libro está dividido en diez capítulos, cada uno dedicado a una temática: Maneras de vivir, Horror en el ultramarinos, La tecnología EGB, Mi casa, Tecnología EGB, Echamos un partido, Me paso el día bailando, Vaya vaya aquí no hay playa, Mirando la programación, Vuelve a casa por Navidad
En el primer capítulo, que lleva por título “Maneras de vivir” (una referencia nada velada a la famosísima serie de los ochenta, “Sensación de vivir”, los autores nos presentan a los dos protagonistas, un niño y una niña llamados Lucas y Nancy (bueno, en realidad no son niños sino los muñecos más famosos de la época). Nos cuentan cómo era la vida de un niño de la EGB: desde que nos despertábamos a las 9 (yo diría que bastante antes pues entraba al cole precisamente a esa hora), pasando por el desayuno, el camino al cole con los amigos, las clases, juegos, interés por el sexo contrario y primeros acercamientos, etc… En las fotos podréis ver posters, estuches, material escolar que, casi seguramente, habéis tenido también vosotros (me ha hecho especial ilusión ver el bolígrafo rosa con unos aros en la parte inferior que usé durante años; de hecho, lo convertí en mi bolígrafo de la suerte e incluso los exámenes de la universidad los hice con él)
El segundo capítulo se titula “Horror en el ultramarinos” (título de una canción, ¿os acordáis de ella?). En él podremos recordar el tipo de tiendas en el que solíamos comprar. Fueron aquellos años en los que, en todas las ciudades, se erigieron los primeros hipermercados. Ahora los vemos como algo normal pero en aquél entonces unos centros tan grandes con todo lo que puedes desear para comprar fueron un acontecimiento. Aún me acuerdo yo del primero que se inauguró por aquí. Se llamaba Mamut y regalaban unas pegatinas redondas blancas, con un mamut dibujado en negro, que adornaron durante años muchos coches guipuzcoanos.
Nos refresca la memoria este capítulo con las chuches que solíamos comprar (los famosos barriletes, los maskys, los fresquitos…) ; algunos aún se venden. Lo mejor de mucho de estos productos para niños es que venían con regalo incluido. Entre éstos recuerdo yo unas muñecas recortables preciosas que regalaban con unos chicles de sandía o melón que vendía en la única tienda del pueblo de mi madre. Costaban un duro y podíamos comer miles pues, además de esta bueno, las muñecas eran preciosas.
El tercer capítulo se titula “Un tambor lleno de juguetes” y hace referencia al famoso tambor de Dixan, el que contenía los polvos para la lavadora y que en todas las casas reciclábamos para usar de contenedor, normalmente de juguetes.
En este capítulo nos muestran los juguetes con los que solíamos jugar. Normalmente eran juguetes sencillos, de plástico, que no pasaban ningún control de calidad pero con los que jugábamos las horas muertas. Un papel destacado lo tienen las colecciones de cromos; las fotos me han hecho recordar algunas que me encantaban como la de “El amor es…”
El cuarto capítulo, en clara referencia al famoso ET, se titula: “¡Mi casa!”
Un capítulo en el que podemos ver la casa de nuestros padres o una muy similar. Porque, ¿a qué vosotros también teníais las paredes empapeladas con esos horribles estampados de figuras enormes, la mar de coloridos? O el mueble del salón, yo diría que el de la foto es clavadito al de mi abuela jajaja. También de mi abuela es el sofá de eskay que vemos en este capítulo. De hecho, sigue estando en la casa familiar, todos los años me siento allí, por Dios qué incómodo es, sobre todo en verano
El capítulo 5º se titula “Tecnología EGB” y está dedicado a todos esos artículos que entonces nos parecían lo más y ahora nos parecen auténticos dinosaurios. En aquella época no había móviles y, sí, sobrevivíamos; es más, no pasaba nada de nada. Si alguien te llamaba a casa y no estabas, pues llamaba más tarde y sanseacabó. ¿Qué tú tenías una urgencia y debías llamar? Pues para eso estaban las socorridas cabinas de teléfono (que hoy son ya, casi, piezas de museo)
Aquí nos habla de los walkie talkies, de los vídeos (madre mía qué revolución supuso la aparición del video! Y los videoclubs; cuántos se abrieron y cuántos cerraron luego!
“Echamos un partido” es el capítulo 6 y con éste me siento menos identificada porque yo no jugaba al futbol, ni siquiera me gustaba. Y el único momento en el que me interesé un poco por él es cuando el equipo de mi ciudad ganó por dos veces la liga. Me aprendí el himno de memoria, incluso me regalaron una casette con la cancioncita.
Pero, claro, hay acontecimientos que hasta los no aficionados al deporte rey vivimos intensamente como el mundial que se jugó en España con Naranjito como mascota oficial.
Además, no sólo de fútbol vive el hombre y este capítulo incluye otros deportes como el baloncesto, la bicicleta…
“Me paso el día bailando” es el capítulo 7. ¿Os acordáis de Alaska (y Dinarama o los pegamoides, que no sé con cuál de sus grupos cantó esta canción? Aún me acuerdo de casi toda la letra.
Aquí aparecen aquellos grupos cuyas canciones nos sabíamos de memoria. Hombres G (vaya, vaya, aquí no hay playa), Mecano, Miguel Bosé, Bruce Springsteen… Al hilo de la música salieron las diferentes tribus urbanas: rockeros, pijos, heavys o punkis; ¿os identificabais con alguna?
No puede faltar en este apartado Eurovisión. Por aquel entonces no quedábamos del todo mal (se ve que teníamos más amigos que ahora), incluso ganábamos o quedábamos en los primeros puestos. Mocedades, La década prodigiosa (me encantaba), Remedios Amaya (¡ay)…
Capítulos 8: Vaya, vaya, aquí no hay playa. Si antes lo menciono…
Los domingos las familias de los 80 cogían la fiambrera y la sombrilla y se iban a pasar el día a la playa o el monte. Íbamos cargados como si nos fuéramos a pasar un año fuera de clase con mesa plegable, tumbonas y sillas varias, toallas, flotadores, juguetes, la radio para que el padre no se perdiese la retransmisión del partido…
Capítulo 9: Mirando la programación. ¿os acordáis aquellos lejanos tiempos en que nos sabíamos la programación de memoria y todos los de clase veíamos lo mismo? No creáis que todos teníamos un memorión impresionante; es que no era realmente difícil pues sólo había dos cadenas y una de ellas no la veía nadie aunque daba mucho empaque decir que sí. De aquellos años son La bola de cristal, Anillos de oro (serie que me debió marcar tanto que con catorce años decidí que de mayor estudiaría Derecho, y así fue), Corrupción en Miami, Un dos tres, Juego de niños, Verano azul (¡ay, cómo me gustó –al menos, hasta la cuarta o quinta vez que la ví-), Mazinger Z, Los payasos de la tele…
Capítulo 10: vuelve a casa por Navidad. La Navidad comenzaba el día que nos daban las vacaciones en el cole y cogía carta de naturaleza con los niños de San Ildefonso, la lotería y sus “ciento cincuenta mil peseeetaaassss” Poníamos el árbol y/o el belén, teníamos una pandereta, íbamos por las casas el día de Nochebuena diciendo “se puede cantar” y juntábamos una importante cantidad de dinero y, por supuesto, comíamos turrón. Duro o blando, que entonces no había las dos mil quinientas variedades que hay ahora. Y luego venía Nochevieja y nos liábamos con los cuartos del reloj de la plaza del sol. Y veíamos los programas especiales de Nochevieja; probablemente, aprovechábamos para grabar las canciones de aquellos artistas invitados que la única cadena de televisión había contratado. Y también solía haber programas de humor. Martes y trece estaban abonados y ojalá siguiesen aún pues me encantaban. Su Enncanna y la empanadilla de Móstoles me hace aún reír a lágrima viva (llamadme friki si queréis pero os confesaré que he visto el vídeo en youtube en un montón de ocasiones). Y luego llegaban los Reyes, el mejor día del año. Nos traían el juguete de moda y en cuanto salíamos a la calle descubríamos que se lo habían traido también a la mitad de los niños del vecindario. ¡Ay, qué tiempos aquéllos!

En cada capítulo hay texto y un montón de fotos que lo ilustran. El texto es ameno, muy entretenido de leer, divertido en muchas ocasiones; seguro que os arranca un montón de sonrisas cuando no alguna risa. Debido a su estructura y a su contenido, es un libro que lo mismo puede leerse de corrido, como a pocos, a ratos sueltos. Yo he elegido la segunda opción, alternándolo con otras lecturas. Así, he podido disfrutar de sus anécdotas durante dos semanas. De todos modos, se lea de una forma o de la otra, es un libro para coger de vez en cuando y leer frases o páginas sueltas y echarse unas risas.
Creo que lo mejor de este libro es que consigue retrotraerte a tu infancia. Recordar cosas que en muchos casos hemos olvidado y que, sin embargo, hemos compartido casi todos. Desde los programas de televisión, hasta los juguetes, la ropa o las chucherías que comíamos, antes había mucha más uniformidad que ahora y casi todos hacíamos prácticamente lo mismo. Ahora, con tantas cadenas de televisión, cada niño ve lo que más le apetece; entonces todos veíamos lo mismo, lo que echaban en la única cadena que había (bueno, vale, también estaba la 2, pero ¿quién la veía?. Los fines de semana, tras el parte (telediario), echaban media hora de la serie de dibujos animados que entonces emitieran: la abeja Maya, el inspector Gadget, El osito Jackie…, todos veíamos lo mismo y luego lo comentábamos con los amigos o en la calle. Porque sí, entonces se salía a la calle mucho más que ahora. Después del colegio, al menos cuando éramos pequeños, íbamos a la plaza a jugar mientras merendábamos.
En fin, que una vez más, he disfrutado muchísimo retrotrayéndome a mi infancia. Es éste, sin duda, un libro para tener y hojear de vez en cuando

Conclusión final

Si no sabéis qué regalar estas navidades a ese amigo o familiar con el que siempre os surge la duda, ésta puede ser una buena opción. Y si queréis haceros un autorregalo, con éste sin duda acertaréis. Un libro para recordar, para reírse y disfrutar. Y, además, no es un libro de una sola lectura sino que, seguro, sentiréis de vez en cuando la necesidad de cogerlo de la estantería para leer frases sueltas, o un capítulo, o ver las fotos…

Podéis comprarlo en Popular libros



miércoles, 17 de diciembre de 2014

"Una casa en Thornwood" - Anna Romer

Con este libro, lo mío fue amor a primera vista. Es de ésos libros que ya por el título y la portada me llaman la atención y que la sinopsis acaba por conquistarme. “Misteriosa herencia” , “terrible secreto”, son palabras a las que no me puedo resistir. Así que no dudé en hacerme con él y, os adelanto, era lo que me esperaba: un libro que me ha encantado
Éstas son mis impresiones


Anna Romer

Anna Romer creció en el seno de una familia de amantes de los libros y de contar historias, lo cual le sirvió de inspiración para su eterna historia de amor con los relatos. Diseñadora gráfica de profesión, también ha pasado muchos años viajando por el mundo y acumulando vivencias para sus historias en el interior de Australia y posteriormente en Asia, Nueva Zelanda, Europa y Estados Unidos.
Su primera novela, Thornwood House, refleja su fascinación por los diarios y las cartas del pasado, las intrigas familiares, las mansiones de época y el amor en sus múltiples facetas, así como su pasión por la belleza incomparable del paisaje australiano.
Cuando no escribe —o se enfrasca en otro libro—, Anna se entrega a fondo a la jardinería, las labores de punto, el senderismo y la ecología. Vive en una remota finca rural en el norte de Nueva Gales del Sur.


Datos técnicos

Título: “Una casa en Thornwood”
Autora: Anna Romer
Traductora: María del Mar López Gil
Editorial: Suma de letras
Edición: rústica, con solapas
Editado en septiembre de 2014
Páginas: 562
Precio: 19 euros en papel /9,99 euros edición digital


Argumento

Cuando tú eres lo único que separa un pasado violento del destino de aquellos a quienes amas, ¿hasta dónde estás dispuesto a llegar para salvarlos?
Una misteriosa herencia
Audrey hereda de su exmarido, que ha muerto de forma súbita e inesperada, una finca abandonada en Queensland. Decide no venderla y aprovechar la oportunidad para escapar de la ciudad y de una vida sin mucho aliciente.
Un terrible secreto
En una habitación descubre la fotografía de un guapo médico de la Segunda Guerra Mundial, Samuel Riordan, el antiguo dueño de la casa. Pronto se obsesiona con él y empieza a indagar sobre su vida hasta descubrir que fue acusado de asesinar a su esposa a la vuelta de la guerra en 1946. Cuando le cuentan sobre otras muertes inexplicables en época reciente, una de ellas la de una adolescente cuyas heridas recordaban a la primera víctima, empieza a sospechar que el asesino sigue vivo.
Un nuevo amor
La investigación de Audrey provocará en el asesino la necesidad de matar de nuevo. Justo cuando ella estaba empezando a encajar en la comunidad. Justo cuando su hija y su suegra estaban entablando una bonita relación. Justo cuando ella había encontrado un hombre que le hace pensar que es el momento de amar de nuevo.


Impresiones

No me resisto a estas historias que tienen secretos familiares y misterios escondidos por medio. Me atraen como la miel a las moscas.
Creí, por la sinopsis, que ésta podría ser una novela tipo a las de Katherine Webb o Kate Morton que tanto me gustan y no me equivoqué. Salvando las distancias, cada una con su estilo propio, es cierto que las tres novelistas gustan de historias de un carácter similar.
El ex marido de Audrey ha muerto. Se supone que se ha suicidado. Le deja en herencia una antigua casa familiar en Queensland. Aunque la primera idea es venderla, cuando se traslada al lugar para iniciar las gestiones, queda enamorada de la casa y, junto a su hija Bronwyn, deciden trasladarse a vivir allí. Es ésta la casa en la que nació y vivió sus primeros años su marido pero hasta el momento Audrey desconocía todo de ella y del lugar. Tony jamás hablaba de su infancia y su ex mujer y su hija ni siquiera sabían que había tenido una hermana ni si sus padres están vivos o muertos.
Mientras limpia y ordena la casa, Audrey encuentra una foto antigua de Samuel Riordan, quien resultará ser el abuelo de Tony. De inmediato se siente irresistiblemente atraída por el hombre de la foto y quiere averiguar más cosas de él. Cuando descubre que fue acusado de asesinar a su mujer Aylish –aunque resultara posteriormente absuelto- no sabe qué pensar. Días después encuentra un conjunto de cartas escritas por Aylish a Samuel mientras éste estaba en la guerra. Unas cartas que denotan un amor apasionado.
La fascinación de Audrey por el pasado de su ex marido crece de día en día y decide averiguar todo lo que sea posible. No es fácil porque la gente del lugar que pudo conocer a Samuel y Aylish no es muy comunicativa. Pero, poco a poco, tirando del hilo, Audrey se va haciendo una idea de qué pasó en aquél pasado remoto. Y, no sólo eso, también descubre que hay más misterios en torno a la familia de Tony; éstos más recientes aún, relacionados con un accidente que sufrió su hermana cuando era una adolescente. Lo que no imagina Audrey es que hay alguien que no quiere que todo aquello salga a la luz y que, quizás, su propia vida y la de su hija pueda estar en peligro…
La novela tiene todos los ingredientes para disfrutarla. Una historia que hunde sus raíces en el pasado, secretos familiares, misterios por resolver (cadáver incluido)… Y, por si fuera poco, una prosa bonita y delicada que se lee con placer.
Las historias familiares con secretos ocultos siempre me han atraído. Será, quizás, porque mi familia es de lo más normalita en este aspecto y, que yo sepa, no se guardan cadáveres debajo de la alfombra, pero esta indagación en las vidas de generaciones anteriores me resultan de lo más atractivas e interesantes. Si ya, encima, además de secretos hay asesinatos o muertes misteriosas sin resolver, ni os cuento. En esta novela hay todo eso y más. Audrey no conoce nada de su ex marido. Cómo es posible que él no le contase absolutamente nada de su infancia ni de su familia es algo que se me escapa, pero así es: Tony no le había contado nada por lo que Dreidre no sabía si tenía hermanos, padres vivos, abuelos… Así que, cuando junto a la casa familiar, le deja en herencia toda una familia llena de secretos, no puede evitar sentirse fascinada por ellos e indagar en el pasado para tratar de saber quiénes eran Samuel y Aylish y qué pasó. Aunque Samuel fue absuelto, siempre se le consideró responsable del asesinato de su mujer y Audrey quiere saber si fue así. Pero las muertes misteriosas y los secretos no se circunscriben a la primera generación (la de los abuelos de Tony); también en la segunda (los padres) hay oscuros secretos que, quizás, afectan a la tercera (Tony y su hermana).
La novela transcurre en Queensland, una zona rural de Australia. Básicamente en la casa familiar, una casa antigua rodeada de un vasto terreno, que incluye un peligroso barranco y muchas hectáreas de arbolado y cultivo. Los lugares donde transcurre la historia prácticamente se limitan a la casa y alrededores y a la ciudad donde la casa está. Los lugares están bien descritos y la novela resulta en este aspecto muy visual pues, al menos yo, conseguí hacerme una idea cabal de cómo era la casa, cómo la zona en la que se situaba y cómo eran los habitantes de tales lugares.
En cuanto al tema personajes, la protagonista es Audrey, nuestra particular detective aficionada. Todo se narra desde su punto de vista, en primera persona. Las únicas excepciones son las partes que transcurren en el pasado, que también aparecen narradas en primera persona pero, en este caso, por parte de Aylish y a través de su propio diario.
La narración en primera persona permite conocer bien a la protagonista (a las dos protagonistas, aunque Aylish lo será en menor medida). La personalidad de Audrey es la mejor desarrollada pero el resto de personajes resultan también reales y posibles. Así como a Audrey la conoceremos, más o menos bien, desde un principio, el resto se nos irán presentando poco a poco, sobre todo los del pasado que, de ser formas difusas, se van a ir concretando a medida que avanza la investigación de Audrey.
En cuanto al estilo de Anna Romer, consigue algo que es francamente difícil: aunar la precisa descripción de personajes, escenarios y situaciones, con una prosa muy ágil que, yo diría, resulta incluso adictiva. Anna escribe francamente bien y nadie diría al leer “Una casa en Thornwood” que ésta pueda ser una primera novela. Su debut no puede calificarse de menos que de brillante y yo no dudaré en seguirle la pista y en tener muy en cuenta cualquier otra novela suya que pueda publicarse aquí. La autora combina, a la hora de contar la historia, la narración en primera persona por parte de Audrey, los diálogos que ésta entabla con los diferentes personajes que pululan por la novela y el diario escrito por Aylish. Lo hace de forma lineal. En este tipo de novelas suelen alternarse capítulos situados en el presente y capítulos situados en el pasado, que acaban convergiendo; no es éste el caso: la historia transcurre en el presente, día a día y mes a mes. Pero en este presente, Audrey va a leer un diario y unas cartas antiguas y éstos son los elementos que nos van a permitir conocer el pasado. El estilo de la autora es evocador y dulce, con un punto romántico. Resulta envolvente y cercano, cálido y acogedor. Uno de esos libros que te hacen sentir a gusto mientras lo lees.
Aunque la parte de misterio que tiene no la convierte, ni mucho menos, en una novela negra, es un elemento a destacar pues está muy bien llevado y, al menos a mí, la resolución de todo el asunto me sorprendió y me gustó.


Conclusión final

“Una casa en Thornwood” es una novela bonita y bien escrita que gustará especialmente a los amantes de las intrigas familiares y de los secretos escondidos bajo siete llaves.
Sin duda, una muy buena lectura.

Podéis comprarlo en Popular libros


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Ganadores de la lectura conjunta Ateneos 2014

Como supongo que estaréis impaciente, no me enrollo y os digo sin más quiénes son los dos ganadores de los premios que sorteábamos entre los participantes en la lectura conjunta de los Premios Ateneo de este año:

Manuela

Pedro


¡Enhorabuena chicos! ¡Menudo premio os lleváis! Os recuerdo que podéis elegir 4 libros cada uno entre todos los del catálogo de Algaida.

Enviadme un mail con vuestros datos, incluyendo teléfono móvil y horario preferente de entrega, así como con los libros elegidos.


martes, 16 de diciembre de 2014

Mi premio por ganar el Reto Negro y Criminal



Un post rapidito para enseñaros el contenido del paquete que he recibido hace unas horas.

Aunque David de Cruce de caminos aún no ha publicado el resultado del Reto Negro y Criminal 2014, hace unos días que me escribió para decirme que era una de las ganadoras del reto. En concreto, había ganado el Premio Especial Negro y Criminal por haber sido una de las blogueras que más reseñas de autores españoles había publicado. El premio consistía en 50 euros para gastar en la librería especializada en novela negra Somnegra.com

No creáis que fue fácil la decisión porque el catálogo que tienen es extensísimo y me llamaban mucho la atención. Pero desde el principio quería tener en papel los dos primeros libros de Nieves Abarca y Vicente Garrido (el tercero me encantó) por lo que, finalmente, ésa fue mi elección. Para redondear el premio, elegí "La estrella del diablo", de Jo Nesbo. Es un autor del que he leído dos novelas las cuales disfruté mucho y quiero leer las que me falta. Ya veis el precio que tiene, inmejorable, pues no es una edición de bolsillo

El proceso de compra fue facilísimo y los libros llegaron de un día para otro, por mensajero. Me ha encantado "comprar" en Somnegra y no dudo en recomendárosla.

¡Muchas gracias David, muchas gracias Somnegra! Además de disfrutar muchísimo de este reto, me llevo tres libros maravillosos.

Estoy deseando que convoqué la edición 2015


"La lluvia es una canción sin letra" - Ángel Gil Cheza

La forma en la que elijo mis lecturas, a veces resulta un poco errática. Normalmente las elijo yo pero otras veces, parece que son ellas las que me eligen a mí. Como en este caso.
Me había fijado en esta novela, qué duda cabe. El título es llamativo (sin duda Ángel Gil Cheza sabe elegir los títulos de sus libros) y la anterior novela del autor, “EL hombre que arreglaba las bicicletas” me gustó mucho. Si no lo apunté directamente fue por la larguísima lista de pendientes que entonces (y ahora) tenía. Pero Susi de Hojas de alisio me dejó un comentario en Twitter acerca de la posibilidad de realizar una lectura simultánea, le contesté, Suma de letras la leyó, nos la ofreció…., y aquí estamos.
Éstas son mis impresiones

Ángel Gil Cheza

Ángel Gil Cheza nació en Vila-real en 1974. Es licenciado en Humanidades y máster en Edición.
Fue baterista del grupo punk Mala Hierba a los trece años y editor del fanzine Sátira Coenta a los quince.
En los años noventa destacó como cantautor. Publicó la cassette Futuro (1998) y el disco Con la miel en los labios (2005).
Desde hace un tiempo su actividad laboral gira en torno al mundo de la edición, donde trabaja como editor de mesa freelance, imparte clases en diferentes centros y asesora a otros autores. Actualmente dedica el tiempo a escribir y cuidar un huerto de naranjas ecológicas.
Tras autopublicar en Amazon dos de sus novelas, Suma de letras las ha llevado recientemente al papel. Son:
.- “El hombre que arreglaba las bicicletas”
.- “La lluvia es una canción sin letra”
Podéis saber más de él en su página webwww.angelgilcheza.com
Así como seguirle en las redes sociales: Facebook Ángel Gil Cheza
Y Twitter: @AngelGilCheza

Datos técnicos

Título: “La lluvia es una canción sin letra”
Autor: Ángel Gil Cheza
Editorial: Suma de letras
Edición: rústica con solapas
Editado en octubre de 2014 
Páginas: 540
ISBN: :9788483656778
Precio: 17 euros en papel/ 6,99 el ebook

Argumento

Ángel Gil Cheza encontró, mientras trabajaba como arqueólogo, los restos de una chica enterrada en extrañas circunstancias a principios del siglo XI en la Irlanda vikinga. Desde el primer momento sintió un vínculo especial. La lluvia es una canción sin letra intenta explicar lo que pudo ocurrir años atrás, pero es solo ficción. O quién sabe. La verdad de las cosas no importa tanto como lo que sentimos, y sentir nos puede llevar a esa verdad, de algún modo.
La lluvia toca sus notas sordas contra la hierba. Y somos pentagramas en blanco que rellenamos con notas sueltas que gotean de un beso, el sudor de un goce o una lágrima muda cuyo grito apagado es ahora una corchea salvaje e indomable como una joven pelirroja que levantaba espadas tan altas como ella y esparcía las tripas de sus enemigos de su pueblo por toda la isla de Irlanda. El amor es una putada, una bendición que trepa desde los pies a los genitales, que se abren como bulbos y se abrazan, llega al corazón, que, desprevenido, se rinde vencido sin parar de luchar, donde acaba anidando, como ave rapaz que es. Esta química tan sencilla fue la que desnudó a un joven nórdico, tan hermoso como una mujer y tan fuerte como una tormenta, de su coraza de combate, que lo mismo le protegía de un hacha enemiga que de una peligrosa caricia. La lluvia continuó con esa magia de pintar los campos verdes otros mil años. Un librero valenciano cree huir de la justicia pero se esconde de sí mismo, y descubre en una isla gris, verde y húmeda que somos de donde se nos quiere y no de donde venimos. La lluvia toca su canción y cada uno escribimos nuestra letra. A veces, con suerte, la melodía acompaña y nuestra letra es clara, precisa, como una mirada entre amantes que no saben decir mañana.

Impresiones

“La lluvia es una canción sin letra” me ha parecido una novela francamente bonita y más compleja y completa (probablemente, por su extensión) que su antecesora “El hombre que arreglaba las bicicletas”.
En la novela se contienen dos historias, una que transcurre en el presente y otra que transcurre en el pasado. En el presente, conoceremos a Josep, un chico valenciano que regenta una librería de toda la vida, heredada de su familia. Pero las cosas no le van nada bien; no es fácil subsistir con una pequeña librería que difícilmente puede competir con las grandes cadenas y más difícil es, aún, si el dueño de una macrolibrería se la tiene jurada a Josep y su familia y parece que su única aspiración en la vida es destruirles. Precisamente, la enemistad con ese librero es lo que le va a cambiar la vida. Una noche hace una tontería, una trastada sin importancia, pero ésta coincide con el robo de un libro de gran valor y todas las pistas señalan a él. En vez de defenderse, decide huir. Da la casualidad de que dos días antes le habían llamado desde Irlanda para ofrecerle un trabajo. Tras terminar sus estudios universitarios había enviado mil curriculums a empresas de excavaciones arqueológicas de todo el mundo sin obtener respuesta alguna. Pero, sorpresivamente, una empresa de Irlanda le ofrece trabajo para ayudar a desenterrar los restos de un poblado vikingo. Josep acepta y va a Irlanda. Allí encontrará los restos de un cuerpo, enterrado profundamente y conservado a la perfección y desde el principio sentirá una profunda conexión con él.
En la historia del pasado, nos encontraremos en la Irlanda del año 1014. Una época muy convulsa de la historia irlandesa, de luchas continuas entre los diferentes clanes, con la intención de crear un país. Thorgest es un rubio vikingo que ha ido a tierras irlandesas para ganarse la vida. Fuerte, valiente y carismático, pronto se convertirá en un líder. Eimar es una bella joven, valiente como la que más, que lucha mejor que cualquier hombre. Sus destinos se verán unidos.
La novela va alternando capítulos e historias. Un capítulo dedicado al presente, el siguiente dedicado al pasado. Ya sabéis que me gusta esta alternancia de tiempos e historias pues pienso que da muchísima agilidad a casi cualquier libro. Si que es cierto que tienen el peligro de que al lector le interese más una historia que otra pero, en este caso, no me ha ocurrido así pues, más o menos, las dos me han interesado por un igual
El estilo es realmente ágil. Los capítulos son cortos, hay mucho diálogo y el interés de las dos historias se mantiene constante por lo que, todo esto unido a la letra grande hace que, a pesar de que sea una novela extensa, de casi 550 páginas, se lea enseguida.
La historia está narrada por un narrador omnisciente que, sin embargo, sabe meterse en la mente de Josep, auténtico protagonista de la novela. Su carácter está muy bien perfilado. También lo están, aunque en menor medida, los caracteres de los dos protagonistas del pasado, Throgest y Eimear. Junto a ellos aparecen un buen número de personajes secundarios cuyos caracteres, en este caso, aparecen apenas perfilado. Éste es el único inconveniente que me he encontrado en la novela: la abundancia de personajes secundarios de los que poco sabemos y cuyos nombres son similares (los del pasado principalmente). Hay varios clanes, en ellos varios personajes, sus nombres son antiguos y, sinceramente, había veces en las que andaba totalmente perdida y no sabía de quién me estaban hablando. No es que tenga mucha importancia para poder entender el sentido de la narración pero creo que hubiera estado bien una relación de personajes al principio o al final del libro que nos dijera quién es quién.
La ambientación es muy buena, tanto la del presente como la del pasado. En la historia actual, nos presenta a unos personajes mayoritariamente jóvenes, apasionados de la arqueología –aunque sea a nivel aficionado-, y de la cerveza y los pubs (¡esto es Irlanda!). Nos presenta una profesión –la arqueología- que puede parecer muy glamourosa pero que, al menos en los estadios iniciales, se limita a excavar para ir retirando tierra. En la historia del pasado se nos traslada perfectamente el ambiente guerrero que se vivía en Irlanda a principios del año XI. Las luchas entre clanes, entre irlandeses y vikingos, la precariedad de la vida, la brutalidad de una vida durísima. Me he encontrado, sin esperarlo, con una novela de alto contenido histórico pues, a través de esta historia del pasado, se nos enseña cómo fue la formación del estado irlandés (tema del que no tenía ni idea por lo que me ha resultado altamente instructivo).
El estilo del autor es sencillo y cuidado y, sobre todo, altamente adictivo. Es una novela de lectura muy ágil, se lee sola. Resulta amena y entretenida en todo momento. El ritmo es constante y el interés de ambas historias también. La parte del presente tiene un poco más de peso que la del pasado – yo diría que en cómputo total tiene más páginas, aunque esto igual es impresión mía- y al final, como no podría ser de otro modo convergen. La forma en la que lo hacen se puede adivinar desde el principio, no es un misterio y, en cuanto nos metemos un poco en harina, ya nos podemos imaginar de quién son los huesos que ha encontrado Josep. Pero eso no le quita ni le pone interés al asunto puesto que no estamos ante una novela de intriga o que encierre grandes y ocultos secretos.

Conclusión final

En definitiva, “La lluvia es una canción sin letra” es una bonita novela, bien escrita, bien narrada, con dos historias entrelazadas a pesar de que las separe un milenio, que nos lleva a la verde Irlanda, tanto a la actual como a la del pasado. Una novela que nos asegura un buen rato de diversión
Podéis comprarla en Popular libros

lunes, 15 de diciembre de 2014

Empezando la semana y #leemosQuijote

Esta semana pasada ha sido bastante mala en cuanto a lecturas se refiere. A pesar de que tenía entre manos un libro adictivo ("Atomka") me duró toda la semana pues no lo terminé hasta ayer mismo por la mañana. Diciembre siempre es un mes complicado y, si le añadimos reuniones con los profesores de los niños, dentista, compras y alguna otra cosilla de ésas que te hacen perder media mañana tenemos que el resultado es negativo: poco leer y cada vez más lecturas pendientes. 

A ver qué tal esta semana, la última antes de que empiecen las vacaciones escolares y las Navidades.

Durante esta semana espero terminar "La señorita MacKenzie" de Anthony Trollope, que justo tengo empezada. Además, seguiré con "Yo fui a EGB 2", que llevo por la mitad y "Hacia los mares de la libertad" de Sarah Lark, del cual llevo unas 250 páginas y que me está gustando mucho

¿Qué estáis leyendo vosotros?

#leemosQuijote



Capítulo XLIX: Donde se trata del discreto coloquio que Sancho Panza tuvo con su señor don Quijote

Es éste un capítulo dedicado a las palabras. Unas primeras hojas en las que hablan Quijote y Sancho sobre la situación y el primero y las últimas en las que los platicantes son Quijote y el canónigo y el tema de conversación: los libros de caballería. Quijote da una explicación en la que mezcla realidad y ficción, hechos y personajes históricos con personajes literarios, dejando al cura con la boca abierta.

domingo, 14 de diciembre de 2014

Ganadora de "Crímenes exquisitos"

Tachán, tachán! La ganadora de "Crímenes exquisitos" es:

MDolores

¡Muchas felicidades! Ya sabes: pásame tus datos cuanto antes para que la editorial te pueda enviar el libro

A los demás, espero que aún queráis participar en la lectura simultánea. Apuntaos aquí

Lista provisional de participantes en el sorteo de la lectura conjunta de los premios Ateneo



Hoy termina el plazo para reseñar "Secretos del arenal" y "La santa", ganadores de los Premios Ateneo 2014. Ya sabéis que, una vez publicada la o las reseñas en vuestro blog (o en Ciao) debéis pasar por mi blog y/o El universo de los libros con el enlace para que, así, podáis participar en el sorteo de 4 lotes de 4 libros. Si no lo habéis hecho aún, ya estáis dándoos prisa.

Los que sí lo han hecho son:

1.- Leira: 1 punto, el 1
2.-Cartafol: 1 punto , el 2
3.- Tizire: 1 punto, el 3
4.- porlomenix: 3 puntos, del 4 al 6
5.- albanta: 1 punto, el 7
6.- Los libros al sol: 1 punto, el 8
7.- Irunesa: 1 punto, el 9
8.- Margari: 3 puntos, del 10 al 12
9.- Manuela: 1 punto, el 13
10.- Carmina: 3 puntos, el 14, el 24 y el 25
11.- nosolo leo: 1 punto, el 15
12.- Pedro: 3 puntos, del 16 al 18
13.-Lunilla: 1 punto, el 19
14.- shaka lectora: 1 punto, el 20
15.- Angela León: 1 punto, el 21
16.- Lidia Casado: 1 punto, el 22
17.- Marisa G: 3 puntos, el 23 , el 26 y el 27



Si aún queda alguien por enviarnos su enlace, que no lo deje para mañana